Ñoño

Se acabó, goodbye, ciao, adieu. Se acabaron las mañanas de sábado levantandose pronto para llegar al colegio a montar, o hacer los decorados. Las tardes de sábado o domingo hasta las mil ensayando miles de escenas y si no subido encima de un armario (que, a lo mejor algunos no lo sabeis, es un piano) bajando cosas de utillería o vestuarios gritando "ALBA" o "CARMEN" o "PATCH" u otros tantos nombres, para que nos ayudasen a los que estabamos allí.
Yo tardo mucho en darme cuenta de las cosas, pero mucho, mucho, mucho en darme cuenta de que las cosas han "acabado" (como que tardo por lo menos una semana en darme cuenta de que he vuelto cuando vengo de EEUU, y no es por el Jet-Lag) así que todavía no tengo morriña por subirme encima de un escenario. En realidad, ni siquiera sabía que tenía morriña de subirme encima de un escenario hasta que volví a sentir esa experiencia maravillosa de millones de ojos mirandote, riendose con tus gracias, aplaudiendo, de estar detrás de los telones repitiendo los diálogos de la escena que están representando en ese momento ("Tu no puedes devolverme el trabajo porque nunca me lo has quitado") y miles, millones de cosas que pasan dentro y fuera de escena que no recordaba que echaba de menos.
Como siempre, otra gran obra representada, se baja el telón por ahora. Otra obra en la que he ido vestido de túnica y era malvado (estoy encasillado). Abrazos grandes, grandes, como los da el Bibliotecario, para todos. Que lo habeis conseguido, panda de mamones, ya estoy llorando enfrente del ordenador.
4 comentarios
Simi -
http://tapetechu.blogspot.com/
Pedrogonzo -
Rocío :( -
Y me voy a seguir llorando.
Patch -